Corrupción es un fenómeno complejo y multifacético con
múltiples causas y efectos, así como toma distintas formas y funciona de
diferente manera en diversos contextos. Existen diversos significados de la palabra
corrupción, pero los académicos usualmente la refieren con un tipo específico
de intercambio, actividad o comportamiento. Gran parte de la investigación en corrupción
ha sido en la clasificación de las distintas formas de corrupción para hacer
operable el concepto para propósitos analíticos y prácticos. Autores han
definido corrupción como una relación particular entre estado-sociedad, y han
hecho la distinción entre corrupción política y corrupción burocrática.
Otras categorías han sido propuestas de igual manera, como corrupción
funcional, disfuncional; y corrupción como mecanismo ya sea de extracción hacia
arriba o distribución hacia abajo.
Existen distintos intentos por definir corrupción en la
literatura científica. Del Castillo (2002) hizo una agrupación de la extensa
literatura en corrupción dentro de cuatro diferentes perspectivas. Los
resultados de esta clasificación nos dejan observar que muy pocos autores
definen corrupción como una desviación del comportamiento que busca el interés
público, entre ellos Rogow y Laswell, dentro de la perspectiva del interés
público. Otros, dentro de una perspectiva legal, que representan el 36%,
definen corrupción más que un comportamiento, como la desviación de las
formas legales, entre ellos Klitgaard y López. Un tercer
grupo, critican esta perspectiva legal y especifican que no todos los actos
ilegales son corruptos y viceversa. Así mismo argumentan que para definir
corrupción se debe incluir el comportamiento que se desvía, no sólo de las
reglas escritas, sino también de normas o estándares morales.
Por último, la perspectiva de mercado ha sido acogida por un
gran número de economistas políticos e historiadores económicos define la corrupción
como un mecanismo de mercado.
Existe el consenso de que corrupción se refiere a aquellas
actividades en donde servidores públicos, burócratas, legisladores y políticos
usan el poder, delegado en ellos por la sociedad, para conseguir sus propios intereses
económicos a expensas del bien común.
Tomando este enfoque, Del Castillo (2002) identifica tres
tipos de
corrupción en las sociedades democráticas
1. Corrupción Política
2. Corrupción Administrativa
3. Corrupción Judicial
Estos tres tipos de corrupción han producido una gran
cantidad de análisis empíricos.
La investigación empírica sobre corrupción se ha
caracterizado por no tener una buena base de datos. como la presente
investigación, deben considerarse como preliminares, aunque técnicamente bien
realizados.

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